El “No juzgues”

“No juzgues hermano”, “Recuerda que con la vara que mides, serás medido”, “Te falta amor al hablar”

Convirtiendo la palabra de Dios en herejía y distorsionando el amor de Dios

 

 

El “No juzgues”

 

He decidido tocar este punto de él de “No juzgues” porque ha sido uno de los mas grandes males que ha devastado las “iglesias de Cristo”, y no solamente a ellos sino también a muchas otras denominaciones igual. Normalmente esto sucede cuando alguien tiene el atrevimiento de hablar sobre algún acto ilícito o incorrecto de algún hermano; se puede entender con el siguiente ejemplo: Alguien dice: “Este hermano no esta bien lo que esta haciendo, deberíamos mostrarle su falta” (hablando de algún pecado legitimo). Y alguien le responde: “hermano, no lo juzgues, para que tu no seas juzgado”. Esto tipo de comentariós: provocan un callar solapa y permite injusticias, un callar que en situaciones como estas, no es correcto guardar silencio.

 

Cuando la palabra de Dios, específicamente el Señor Jesucristo, dice esta famosa frase en el cristianismo nominal “No juzgues para que no seas juzgado”, tiene una gran enseñanza y una verdad tremenda que es aplicada a medias por la ignorancia de las escrituras y la negligencia de la falta de razonamiento de las mismas.

Para poder entender, obedecer y no pecar con estas palabras de Jesús malinterpretándolas, deberemos tomar el mensaje completo, de lo que se habla y entender así una verdad completa. Para esto leamos Mateo 7:1-6

 

Mateo 7:1-6

1 No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. 3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? 56 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen. !!Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

 

Aquí, el Señor, lo que hace es una reprensión para esos hipócritas que juzgan a otros y no se examinan a si mismos y también es una protección para evitar insultos y blasfemias que pudieran surgir al nombre de Dios y su Palabra por causa de la hipocresía de algunas personas que juzgan y corrigen a otras, viviendo ellos igual o peor. Las frases claves están en cuando el Señor dice, “Con la medida que medís, serás medido”, también cuando dice, “Saca primero la viga de tu propio ojo y entonces veras bien para sacar la paja del ojo de tu hermano” y también cuando dice “No des lo santo a lo profano”. Lo que significa es lo siguiente y lo explicaremos a través de un ejemplo: ¿Cómo puede un hombre animar a su vecino para que ame y trate mejor a su esposa, si este escucha como le grita éste “bien intencionado” vecino suyo a su propia esposa? ¿No le dirá este: “Como te atreves a venir a decirme a mi como tratar a mi esposa si tu estas peor, porque te escucho como le hablas a tu esposa y en los domingos te vas a tu iglesia como si nada?, ¿que?, ¿te crees muy santo? Y entonces sucede lo que Dios procura evitar con esta enseñanza: que se de lo santo a los perros y pisoteen las palabras de Dios por causa de la hipocresía de uno, ¿Cuántos ministros, predicadores y cristianos nominales no tienen la autoridad para predicarles a sus propios vecinos por causa del mal testimonio que tienen? porque alguno de sus pecados que se le escapo a la luz publica y la gente religiosa e indocta dirá: “Yo no soy nadie para juzgarlo” y aun cuando el pecado haya sido escandaloso o digno de romper comunión con tal persona (1Corintios 5:1-13), se atreven a permanecer en comunión con este pecador que se hace llamar “hermano”; pues, a esas personas que piensan así, y creen que es de Dios su manera de actuar, que estan muy equivocadas, que se les anima a estudiar humildemente las escrituras para que se de cuenta de su mal proceder. Pero, ¿que pasa con los impíos, con aquellos que aborrecen el nombre de Dios?, ¿No tomaran esto para manchar y hacer mofa del nombre de Cristo?, ¡Claro que si! Luego estos hipócritas además de su pecado, añaden mas pecado, al pecar contra la palabra de Dios por juzgar y hablar a la ligera.

 

 

Los que dicen que no se debe juzgar
tambien han juzgado

Usted ha determinado juicios para con otras personas y las ha juzgado, aunque usted crea que no lo hace en su equivocada piedad y su amor distorsionado, y no solamente ha juzgado, sino que lo ha hecho muchas veces e incluso ha determinado un veredicto o una condenación, el problema que nos señala Jesús no es el hecho de juzgar, sino el hecho de hacerlo a la ligera y pecar a causa de ello. Por ejemplo: Si una Señora sale de compras al mercado y ahí le roban la cartera donde tenia todo el dinero para los gastos de la casa. ¿Usted pensaría que fue justo o injusto lo que le hicieron? Cualquiera pensaría lo obvio, no es justo que alguien tome lo que no es suyo y menos tratándose de lo nuestro, Si usted esta de acuerdo con esto, entonces usted acaba de ejercer un juicio, esta mal robar. Y así usted medita en su interior un juicio, o habla y determina un juicio. Otros ejemplos: ¿A quien le guste que su padre se alcoholice y llegue a su casa para golpear a su madre?, nosotros juzgamos estos actos y con sentencia “Esta mal lo que hace y debe ir a la cárcel”, o si alguien enseña en una iglesia sobre amar y respetar, declarando juicio como “no esta bien que hayan enemistades entre hermanos”; y que exhorte a la iglesia en mantenerse unida. ¿Por qué? Porque ya la ha juzgado en su mente, “hay enemistades, y eso no esta bien” y entonces determina un veredicto o toma una acción por su juicio y es cuando decide dar un mensaje sobre la unidad. Con estos ejemplos nos damos cuenta que todos hemos juzgados los actos de los demás, los hemos juzgado y hasta determinado lo que se debería de hacer, hemos dado nuestro veredicto. Quien puede negar el haber pensando o incluso hablando así?.

Repitó: El problema que Cristo esta atacando en este pasaje no es el hecho de Juzgar en si, sino que esta enseñando a que te fijes si eres como los hipócritas que Juzgan, pero causan burla a los demás porque ellos están en las mismas o peores situaciones, lo que esta mal en si. Es el hecho de juzgar con una viga en el ojo propio, Ejemplo: basándonos de los tres ejemplos anteriores: resulta que el “hermano” predicador que enseña sobre la unidad y que a lo mejor se lleva bien con todos los de su congregación, no respete a su padre o a su madre y tenga enemistades con los hermanos de su casa; y de aquel que juzga a su padre por golpear a su madre, también golpee a su esposa, no con puño, sino con palabras ásperas que cicatrizan el alma mas lentamente; y de la señora que le robaron su cartera, haya recibido cambio de mas en alguna de sus compras y no lo haya devuelto. Entonces todos sus juicios vuelven a ellos como el bumerang porque ellos también están en la practica de pecados delante de Dios. porque en lo que juzgas a otros te condenas a ti mismo como dice la palabra:

 

Romanos 2:1-3

1Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. 2 Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. 3 ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

Que hipocresía mas grande, cuando nos ponemos a hablar a las personas, a predicarles cuando nuestra situacion personal esta mal de lante de Dios y nuestras familias, a mi la verdad se revuelve el estomago cuando escucho a un supuesto hermano que predica, hablar sobre sus planes, de como fundar sus propia iglesia (segun para la honra de Dios) y que metodos usaran para meter a la gente a su congregación, y su familia se esta deshaciendo como un pastel bajo una fuerte lluvia; que ridiculo, este no tiene una viga, a lo mejor tendra diez vigas, esta bien ciego pero quiere llevar gente a los piez de Cristo; espero que entienda porque luego Cristo: “ ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?“.
Que hipocresía tambien y mas cuando nos ponemos a divulgar las injusticias que nos hacen para que se compadezcan de nosotros, y formamos nuestros pequeños concilios y nuestras pequeñas cortes, hablando del criminal que nos hizo daño, señalándolo y juzgándolo cuando nosotros mismos somos injustos con otros. Para que tenga una idea pondré el siguiente ejemplo: una mujer que descubre que su esposo anda en adulterio, entonces ella, cuando tiene la oportunidad, le cuente a otros cuanto sufre porque su marido le engaña. Yo le pregunto ¿Es justo lo que esta pasando esta mujer? Nosotros juzgamos y decimos No, pero ¿también es justo que esta mujer descargue todas sus amarguras (golpes, jalones, aspereza al hablar, impaciencia, etc.) con sus pequeños? ¡Tampoco! ¿Cómo es que nos atrevemos con nuestra amarguras al señalar los pecados de otros cuando nosotros estamos igual? Oh! Amigo si tu practicas el pecado y te hacen injusticia, es mejor que cierres la boca, porque de toda palabra ociosa que salga de ella, darás cuenta en el gran día del juicio (Mateo 12:36) y si tu no vives santamente y te pones a juzgar a los demás: “es que el hizo tal cosa y esta mal”, “es que el es adultero”, pero tu eres fornicario, “es que el es ladrón”, pero tu eres avaro, “es el que es un borracho”, pero tu eres un mentiroso, “es que el no ha hecho esto o aquello”, pero tu sabiendo hacer lo bueno no lo haces, ¿Cuánto castigo y condenación, tendrás solamente por tus propias palabras? Estas tan mal, es tan grande tu viga, que estas ciego y no ves estas cosas espirituales, ¡hipócrita! Deja de condenar a los demás y procura vivir de tal manera que agrade a Dios y ya luego entonces podrás ver bien para ayudar a los demás. La verdad que ridículo es escuchar a uno que se llama cristiano aconsejando o hablando su sabiduría cuando hiede a pecado, es mejor que ni hables de Dios; y tu amigo si predicas o eres pastor, no importa lo que seas, en este asunto todos estamos iguales y Dios no hará ninguna acepción de personas. Podrás enseñar espléndidamente, cantar con un pajarillo, tener veinte, cuarenta años en la iglesia, pero si vives en semejante hipocresía, y además, a causa de tu hipocresía los impíos se alejan de Dios. Es mejor que calles, es mejor que dejes tu ministerio. Porque “que tienes tu que hablar de mi leyes y poner mi pacto en tu boca” (Salmo 50:16)

Recuerde que con la vara que mides serás medido, aquí es cuando se aplica el pasaje, es en estas condiciones, cuando se practica el pecado, es cuando no puedes juzgar.

Podrías ser confrontando con tus propias palabras por los pecadores y pasar vergüenzas, entonces usted será señalado por los pecadores como el hipócrita y sus muchas palabras pierden su fuerza.

Seria una hipocresía también pensar: “como yo no robo pero miento, puedo juzgar al ladron y decirle que deje de robar” hay gente religiosa que esta en esta situación, que piensa que sus pecados no son tan graves como para que sean tomados en cuenta. Estas personas están en unas densas tinieblas, engañados a si mismas y mayormente son hombres y mujeres líderes, pastores, predicadores o gente de mucha antigüedad, que se pasan animando y exhortando a los demás a vivir “bien” a ser “libres” cuando ellos son esclavos de la corrupción (2Pedro 2:19), ya lo había dicho antes pero otra vez lo digo y no me cansare de hacerlo: ¡que hipocresía! Y que decir de las personas que van detrás de ellos, pues como dice la palabra, si un ciego guía a otro ciego, los dos, no dice que el primero o solo uno, la Biblia es bien clara, los dos caerán en el hoyo del abismo del infierno.

 

Entonces…
¿Como podemos juzgar?

 

Entonces ¿Cómo podemos juzgar sin caer en la hipocresía?, la misma palabra nos responde. “Quita la viga que esta en tu ojo y entonces veras bien, para ayudar a tu hermano”, esto quiere decir claramente que tienes tu que quitar tus vigas, no tienes que esperar que Dios te las quite porque es algo que nunca va a suceder, tu tienes que hacerlo, de hecho cuando eres honesto y te empiezas examinar a ti mismo, hasta dejaras de juzgar ligeramente y te juzgaras a ti mismo, y ya no veras lo que te han hecho a ti, sino veras las injusticias que haz hecho a otros. Para hablar un poco sobre las “vigas” quiero hacer un paréntesis. La palabra de Dios es para el ser humano, no para las bestias, sino para el ser humano, cuando Dios las dió no estaba pensando en los leones o en las vacas, o en los perros o en algún otro ser; La palabra de Dios fue escrita para el hombre, porque tiene una mente con capacidad de inteligencia, razonamiento y compresión, y son todas estas capacidades que Dios le dió, para que usted pueda entender su palabra además con la excelente ayuda del Espíritu Santo, yo le invito que usemos nuestras capacidades y con la ayuda de Dios, entenderemos lo que se explicará a continuación: Las vigas son aquellos postes de concreto o de madera que se cruzan entre dos paredes paralelas para poner un techo, y si nos damos cuenta es imposible tener una viga en el ojo, pero el Maestro usa de las hipérboles, es decir, una exageración con el fin de recalcar una gran diferencia entre una cosa y otra; en cambio una paja, pues todos sabemos que es una trozo pequeño de hoja seca o se puede entender también como una astilla. Esto se puede entender de dos formas, la primera que las vigas de nuestro ojo, pueden ser pecados mas escandalosos o graves (humanamente hablando), que los problemas de paja (pequeños) que puedan tener nuestro prójimo que juzgamos, que es lo que hemos venido hablando en puntos anteriores. Esto implica tener un mayor cinismo, tener también una mayor hipocresía, una mayor ceguera, también una mayor falta de autoridad y credibilidad para animar o reprender a otros.
La segunda forma de entenderlo, es que nuestras propias faltas, las faltas personales, son mayores hacia Dios, que las faltas que los semejantes puedan tener para con nosotros; si usted recuerda la parábola de los dos deudores, habían dos hombres, uno le debía al otro, y el otro le debía nada menos que al rey, y la deuda de este ultimo fue perdonada a pesar de que era mucha, fue perdonada la deuda, porque el siervo al no poder pagar, rogó misericordia y por misericordia se le perdonó la deuda, pero su consiervo que le debía una nada comparado con lo que el debía, ahorcaba al consiervo para que le pagase, y al no poder pagarle, lo hecho a la cárcel, esto llego a oídos del rey y lo enojó en sobremanera, mandándolo a llamar al que le había perdonado la deuda le dijo: “si yo te perdone todo lo que me debías, ¿como tu no perdonaste una mínima deuda de tu consiervo? Diciendo esto, lo echó a la cárcel y fue grande su castigo (Mateo 18:23-30). Todos estamos sujetos ante la ley moral de Dios y la Ley de Cristo, el la dió y el la inspiró, es parte de su santidad, y fue dada a los hombres y todos estamos sujetos ante su ley, esa ley nos enseña el amar a Dios y también el amar al prójimo, cuando nosotros infringimos la ley cometiendo algún pecado, pecamos contra nuestro prójimo bajo una ley que nosotros no instituimos, y esa misma ley ordena al agraviado a perdonar a su enemigo; pero nuestro pecado se levanta a la vez contra Dios que fue el que instituyo la ley, y esta misma ley nos marca la sentencia para el que la quebrante “la paga del pecado es la muerte” (Romanos 6:23) y “el alma que pecare esa morirá” (Ezequiel 18) y todo aquel que peque contra Dios debe pagar, ¿no se ha preguntado porque la venganza, los resentimientos, los rencores, los odios y los homicidios son pecados? Porque al que le corresponde cobrar ese pecado es a Dios porque es su Ley y de nadie mas, nadie le ayudo a establecerla, ¿No esta escrito, “Mía es la venganza, yo pagare”? (Deuteronomio 32:35); Por eso el que mata, o el que odie a su hermano, peca al querer tomar el lugar de Dios para ejercer juicio. Cuando uno peca contra su prójimo, peca contra Dios, cuando uno quebranta la Ley, esta en contra de Dios mismo, porque la Ley la Puso Dios para nuestro beneficio, lo cual indica que fue puesta por amor, (Romanos 13:8-10) y al pecar uno esta en des-amor y al estar en des-amor, estas contra la naturaleza misma de Dios, del Ser Supremo y Todopoderoso que es Jehová, porque Él es amor, y todo lo que este en des-amor debe desaparecer, es semejante al sol, que a pesar de la gran distancia que tiene de la tierra, la llena de luz, es como si fuéramos como una caja de madera cerrada, que en su interior solo haya tinieblas de des-amor, y viniera un ángel y volara con la caja para acercarla mas y mas al “sol de amor”, llegara un punto en donde la caja no soportara el poder de estar cerca de la presencia del sol y esta se destruirá, y las tinieblas en su interior desaparecerán de súbito. Lo que nos hagan los demás no se compara con la rebelión que tiene uno para con Dios, es por eso que el hombre no puede pagar por sus propios pecados, y el mismo Dios que dio la ley, el mismo al ver la imposibilidad del hombre para salvarse, bajó al mundo y le llamaron Jesús, ¡Era Dios mismo!, El Todopoderoso, el Santo de Israel, bajó para pagar, para sufrir el castigo que exige su misma Ley, la muerte. Lo hizo por amor, siendo el tan grande y majestuoso, decicidio morir por nosotros.
Tu a la verdad no te pueden importar las cucarachas, y como te desagradan y minan con sus infecciones, las pisas sin ninguna piedad y remordimiento. ¡Oh Dios!, hemos sido peores que eso, pecando y minando con maldad y amargura a otros y siendo también indeseables; y sin embargo nos ofreces el perdón por medio de la sangre que tu Hijo derramó voluntariamente para rescatarnos del terrible castigo de tu Ley que es sobre toda ley. ¡Oh amigo y hermano!, si Dios nos ofrece tan grande perdón y ejemplo, ¿Cómo vamos a estar juzgando a nuestros semejantes a la ligera, como es que vamos a exponer a las burlas de los pecadores por causa de un falso cristianismo, siendo grandes hipócritas?, oh mi amigo, si buscas a Dios no mires al hombre, mira solo a Él con los ojos de la Fe, porque Él pude ser tu Señor y Salvador, que te limpie de pecado y pondra en tu cabeza deseos e ideas ardientes de pureza, para que vivas con tu voluntad recta, justa y piadosamente, y entonces, en su debido momento, Dios te pondra para ayudar a otros. O si prefieres, puedes seguir con tu cristianismo de fantasia y hacerte a la idea de que haces su voluntad, pero te daras cuenta en el dia final, cuando te toque ser juzgado y veraz al Señor, Juez con ojos de llama de fuego, y entonces entenderas tu realidad, pero sera muy tarde.

Romanos 2:3

¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

Por: Jorge Polanco

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